29 de abril de 2026
Siembra de arroz en Argentina cae 12% en 2025/2026: impacto de precios, costos y clima
La superficie sembrada con arroz en la Argentina registró una caída del 12% en la campaña 2025/2026, impulsada principalmente por el deterioro de precios y el aumento de costos productivos, pese a un contexto climático inicialmente favorable.
La campaña arrocera 2025/2026 en Argentina mostró una fuerte contracción en la superficie sembrada, que alcanzó las 204.900 hectáreas, lo que representa una caída interanual del 12%, equivalente a 26.750 hectáreas menos respecto al ciclo anterior.
El dato surge de un informe elaborado por diversas entidades del sector, que refleja cómo las variables económicas terminaron siendo determinantes en la toma de decisiones productivas, incluso por encima de un escenario climático que inicialmente generaba expectativas positivas.
En el arranque de la campaña, las condiciones del Pacífico Ecuatorial —con tendencia hacia una fase neutral o incluso señales de La Niña— hacían prever un buen desempeño del cultivo. Sin embargo, el desplome en los precios del arroz y el incremento de costos clave modificaron ese escenario.
Según datos oficiales, el arroz cáscara había alcanzado valores máximos hacia enero de 2024, pero en los meses siguientes sufrió una caída cercana al 37%. A esto se sumó el encarecimiento de insumos estratégicos como la energía eléctrica para riego y los fertilizantes, lo que elevó el rendimiento necesario para cubrir costos y redujo los márgenes del productor.
Caída generalizada por provincias
La retracción del área sembrada se dio de manera generalizada en las principales regiones arroceras del país. Las provincias de Corrientes y Entre Ríos concentraron la mayor parte de la caída, mientras que en Santa Fe y Chaco también se registraron descensos, aunque más moderados.
La única excepción fue Formosa, donde la superficie sembrada creció un 10%, aunque este incremento no logró compensar las pérdidas en el resto del país.
Alta concentración geográfica del cultivo
El informe destaca además una fuerte concentración territorial del cultivo: casi la mitad del área sembrada (47%) se localiza en pocos departamentos clave. Entre ellos se destacan Mercedes y Curuzú Cuatiá en Corrientes, junto con Villaguay en Entre Ríos y los departamentos Garay y San Javier en Santa Fe.
Estos núcleos productivos consolidan su rol estratégico dentro de la cadena arrocera nacional, evidenciando una tendencia sostenida de concentración en zonas con condiciones productivas más competitivas.
Clima: excesos y demoras en la siembra
En términos climáticos, si bien el inicio de la campaña fue favorable, las precipitaciones registradas durante los meses de noviembre y diciembre generaron excesos hídricos que provocaron demoras en la siembra del cereal.
Las anomalías positivas en las lluvias afectaron principalmente al norte de la región arrocera, complicando el calendario de implantación en áreas donde se concentra una parte significativa de la superficie cultivada.
Un cultivo condicionado por la economía
El informe concluye que, más allá de las condiciones climáticas, fue la ecuación económica la que terminó definiendo la caída en el área sembrada. La combinación de precios en baja y costos en alza incrementó el riesgo productivo y desincentivó la siembra.
Este escenario plantea desafíos para el futuro del cultivo de arroz en Argentina, en un contexto donde la rentabilidad y la estabilidad de las variables económicas se vuelven determinantes para sostener la producción.
