15 de octubre de 2026
Arroz y maíz: una cobertura redujo hasta 34% la fitotoxicidad
Un ensayo del INTA San Salvador comprobó que incorporar trébol alejandrino como cultivo de servicio reduce hasta un 34% la fitotoxicidad asociada a herbicidas residuales en sistemas arroceros. Además, permitió aumentar hasta un 35% el rendimiento del maíz en la rotación, con mejoras en las condiciones de implantación y desarrollo del cultivo.
La incorporación de trébol alejandrino como cultivo de servicio puede mejorar las condiciones del suelo y aumentar la productividad del maíz en sistemas arroceros. Así lo demostró un ensayo de larga duración del INTA San Salvador, en Entre Ríos, que evaluó el efecto de esta leguminosa sobre la actividad biológica del suelo y la persistencia de herbicidas residuales utilizados en el cultivo de arroz.
El trabajo analizó rotaciones de arroz con maíz y soja, con el objetivo de determinar si una cobertura vegetal podía favorecer el crecimiento del cultivo siguiente y contribuir a reducir los efectos de la fitotoxicidad provocada por herbicidas acumulados en el suelo.
El trébol alejandrino redujo la fitotoxicidad en profundidad
Héctor Rodríguez, investigador del INTA San Salvador y director del trabajo, explicó que la incorporación de esta cobertura mejoró las condiciones del suelo. Esto podría estar asociado con una mayor actividad microbiana y con el aporte de biomasa vegetal, factores que contribuyen a la degradación de herbicidas residuales.
Los resultados mostraron una reducción del 21% en la fitotoxicidad en el estrato de 0 a 30 centímetros de profundidad. En la capa de 10 a 30 centímetros, la disminución alcanzó el 34%, lo que evidencia el aporte del cultivo de servicio en sectores más profundos del perfil.
El estudio también registró un mayor contenido de materia orgánica en las parcelas con trébol alejandrino respecto de aquellas bajo manejo tradicional. Estas condiciones favorecieron el desarrollo de las raíces y el establecimiento inicial del maíz.
El rendimiento del maíz aumentó hasta un 35%
La mejora de las condiciones del suelo se reflejó en los resultados productivos. En el híbrido de maíz más sensible a los efectos de la rotación, el rendimiento aumentó 1.566 kilogramos por hectárea, un 35% más que en el planteo sin cobertura.
En el otro material evaluado, la diferencia fue de 557 kilogramos por hectárea, equivalente a un incremento del 11%. Según el informe, las respuestas estuvieron asociadas con mejores condiciones de implantación, mayor uniformidad del lote, espigas de mayor tamaño y una fijación más eficiente de granos.
Rodríguez señaló que, incluso después de más de 300 días desde la aplicación de herbicidas en arroz, se observaron síntomas de fitotoxicidad sobre el maíz. La inclusión del trébol alejandrino permitió atenuar esos efectos y mejorar el crecimiento y el rendimiento de híbridos con distinta tolerancia a las imidazolinonas.
Una alternativa para mejorar las rotaciones arroceras
El estudio concluyó que el cultivo de servicio puede contribuir a reducir la fitotoxicidad y mejorar la productividad del sistema. Entre los factores involucrados se encuentran el aumento de la materia orgánica, la actividad biológica del suelo y la absorción de compuestos por la biomasa del trébol alejandrino, que pueden favorecer la degradación de las imidazolinonas acumuladas.
Los resultados destacan el potencial de esta práctica para mejorar el manejo de los suelos arroceros y favorecer el desempeño del maíz en la rotación, aunque su respuesta debe evaluarse según las condiciones de cada sistema productivo.