5 de octubre de 2026
La industria del huevo crece y Argentina se afianza como mayor consumidor mundial
En el marco de la Semana del Huevo, CAPIA proyecta que la producción alcance los 440 huevos per cápita durante 2026 y que la facturación del sector supere los US$ 2.200 millones.
La industria del huevo atraviesa un escenario de crecimiento sostenido en Argentina. En el marco de la Semana del Huevo y de cara al Día Mundial del Huevo, que se celebra el próximo 9 de octubre, la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) presentó un balance de la actividad y sus principales proyecciones para 2026.
Uno de los datos que refleja con mayor claridad la evolución del sector es el consumo interno. Durante 2025, la producción alcanzó los 406 huevos per cápita, de los cuales 398 fueron destinados al mercado argentino. Con ese registro, el país superó a México y se posicionó como el mayor consumidor mundial.
Las perspectivas para este año son todavía más alentadoras. Según las estimaciones de CAPIA, la producción podría llegar a 440 huevos por habitante, mientras que unos 430 quedarían destinados al consumo interno.
“El año pasado cerramos con una producción de 406 huevos per cápita, de los cuales 398 se destinaron al consumo en el mercado interno. Para este 2026 proyectamos alcanzar una producción cercana a los 440 huevos per cápita”, señaló el presidente ejecutivo de CAPIA, Javier Prida.
Una cadena con fuerte impacto económico
El crecimiento del consumo también se refleja en la dimensión económica de la actividad. Para el cierre de 2026, la cámara prevé que la industria supere los US$ 2.200 millones de facturación global.
En paralelo, el sector podría alcanzar un plantel de aproximadamente 67 millones de gallinas ponedoras y generar actividad para más de 32.000 personas, entre empleos directos e indirectos.
Para Prida, estos números también ponen en valor el lugar que ocupa el huevo como alimento de consumo masivo. El titular de CAPIA destacó sus características nutricionales y su accesibilidad para los consumidores.
“Esto ratifica al huevo como una proteína amigable, saludable, económica y de facilísimo acceso para toda la población”, sostuvo.
Más producción, pero también mayor aprovechamiento
El crecimiento de la actividad viene acompañado por otro desafío: avanzar hacia una producción cada vez más sustentable. En ese sentido, la industria trabaja en la incorporación de modelos de economía circular que permitan aprovechar los distintos subproductos generados a lo largo de la cadena.
Uno de los objetivos es integrar las diferentes etapas del proceso productivo, desde la transformación de los cereales utilizados para alimentar a las aves hasta la comercialización del huevo fresco o procesado.
También se busca reducir los desperdicios durante la industrialización. Un ejemplo es el aprovechamiento del cascarón, que puede recuperarse después del proceso de cascado para la elaboración de distintos subproductos y, de esta manera, agregar valor a un material que tradicionalmente podía terminar como residuo.
El tratamiento del guano y de otros residuos orgánicos representa, a su vez, uno de los principales desafíos para la actividad.
Así, la cadena del huevo busca acompañar su crecimiento productivo con una mayor eficiencia en el uso de los recursos. Con más consumo, una producción en expansión y nuevas estrategias de aprovechamiento, el sector avícola argentino se prepara para seguir ganando protagonismo tanto en la mesa de los consumidores como dentro de la agroindustria.