22 de septiembre de 2026
Buscan aumentar el corte de biodiésel y bioetanol en los combustibles
En diálogo con LU 32, Santiago Ricca, responsable del área internacional de la ONG Barbechando, explicó los principales cambios que se analizan sobre la legislación vigente. La propuesta contempla llevar el biodiésel del 7,5% al 10% y el bioetanol del 12% al 15%.
La legislación argentina sobre biocombustibles atraviesa un nuevo debate con una propuesta que busca incrementar los porcentajes de mezcla obligatoria con los combustibles tradicionales. El objetivo es elevar el corte de biodiésel del actual 7,5% al 10% y el de bioetanol del 12% al 15%.
Santiago Ricca, magíster en Relaciones Internacionales y responsable del área internacional de la ONG Barbechando, explicó que los biocombustibles se producen a partir de materias primas de origen biológico. En Argentina, el bioetanol se elabora principalmente a partir de azúcar y maíz y se mezcla con nafta, mientras que el biodiésel se produce a partir de soja y se incorpora al gasoil.
Ricca señaló que Argentina cuenta con una legislación específica desde 2006 y que el marco actual, con modificaciones introducidas en 2021, tiene vigencia prevista hasta 2030. La nueva discusión plantea un incremento progresivo de los porcentajes de mezcla, teniendo en cuenta también las características del parque automotor argentino.
“Cada 100 litros de gasoil se mezclan 7 litros y medio de biodiésel y, en el caso de cada 100 litros de nafta, se le ponen 12 litros de bioetanol”, explicó. La propuesta llevaría esos valores a 10 y 15 litros, respectivamente. Según detalló, el incremento busca avanzar de manera gradual debido a que el parque automotor argentino tiene una importante cantidad de vehículos de mayor antigüedad.
Otro de los aspectos contemplados en la iniciativa es la posibilidad de que las provincias establezcan regímenes propios que permitan incrementar los porcentajes de corte. Ricca puso como ejemplo la posibilidad de realizar experiencias vinculadas con flotas de transporte público.
Respecto del impacto sobre los consumidores, el especialista sostuvo que los porcentajes que finalmente se establezcan deberán ser analizados también desde el punto de vista del precio de los combustibles. En ese sentido, explicó que el objetivo es que el incremento de los biocombustibles no genere un impacto significativo sobre el valor final que paga el consumidor.
En cuanto a la comercialización, Ricca explicó que el esquema contempla distintos segmentos de competencia entre productores de biodiésel y bioetanol. Para el bioetanol, una parte del volumen corresponde al azúcar, otra al maíz y otra queda sujeta a competencia. En el caso del biodiésel también se establece una distribución entre empresas que actualmente participan del mercado interno y otras que podrían incorporarse.
Barbechando realiza un seguimiento de los proyectos vinculados con el sector agropecuario en el Congreso y trabaja también con legisladores en iniciativas relacionadas con la actividad. La organización surgió a partir del conflicto por la Resolución 125 y actualmente extiende su trabajo a legislaturas provinciales como las de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.