En el marco de las estrategias para fortalecer la inserción internacional de los alimentos argentinos, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) llevó adelante una inspección en una planta procesadora de ovoproductos ubicada en Crespo, provincia de Entre Ríos. La acción apunta a consolidar los estándares de inocuidad requeridos por mercados de alta exigencia sanitaria.
Durante la supervisión, técnicos del Centro Regional Entre Ríos verificaron el desempeño del Servicio de Inspección Veterinaria (SIV) y el cumplimiento de los protocolos establecidos en cada etapa del proceso productivo. En particular, se controlaron los Puntos Críticos de Control (PCC) en fases clave como el quebrado, la pasteurización y el secado por spray drying, fundamentales para garantizar la seguridad del huevo líquido y en polvo.
Además, se evaluó la correcta implementación de los Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (POES) y el sistema de trazabilidad, herramienta central que permite seguir el recorrido del producto desde su origen en las granjas hasta su destino final en el exterior.
Estas acciones resultan determinantes para sostener y ampliar las exportaciones hacia destinos como la Unión Europea, Japón y Chile, donde los requisitos sanitarios y de calidad son especialmente rigurosos. En ese sentido, el corredor avícola entrerriano se consolida como un polo estratégico para la producción con valor agregado.
El crecimiento del sector también se refleja en los indicadores productivos. A abril de 2026, la Argentina alcanzó una producción histórica de 19.000 millones de huevos anuales, con un plantel que supera las 60 millones de aves ponedoras. Este volumen impulsa un consumo interno récord de 398 unidades por habitante, posicionando al país entre los principales consumidores a nivel global.
En el plano exportador, Entre Ríos tuvo un rol destacado durante 2025, con envíos que superaron las 295 toneladas de huevo en polvo, 395 toneladas de albúmina y 559 toneladas de yema en polvo, además de más de 11 millones de huevos en cáscara con destino a Chile. Ciudades como Crespo, Colón y Nogoyá lideran este entramado productivo con altos estándares de calidad.
El fortalecimiento del sistema de fiscalización, junto con un crecimiento del 20% en las exportaciones de huevo industrializado, posiciona a los ovoproductos entrerrianos como un motor clave del agregado de valor en la cadena avícola.
Con estas iniciativas, el SENASA reafirma su compromiso con la salud pública, la calidad alimentaria y el desarrollo de las economías regionales, consolidando al sector como un actor confiable en el mercado global.