10 de abril de 2026
Maíz récord: los stocks trepan a 19,3 Mt y presionan al mercado mientras la soja arranca con menor oferta
El ingreso masivo de maíz consolida un stock histórico en Argentina y reconfigura el mercado de granos. Mientras tanto, la soja inicia la campaña 2025/26 con menor disponibilidad y precios en retroceso, en un contexto global atravesado por la energía y los biocombustibles.
Stocks récord de maíz: el impacto de una cosecha histórica
El maíz vuelve a ser el gran protagonista del mercado local. Con una cosecha estimada en 67 millones de toneladas, el flujo de ingreso a plantas y acopios no se detiene y ya deja una marca inédita: 19,3 Mt de existencias al 1° de abril, el nivel más alto registrado para esta época del año.
El dinamismo comercial también acompaña. Los compromisos por la campaña 2025/26 alcanzan 21,9 Mt, un volumen que se ubica 42% por encima del promedio de la última década y representa el 33% de la producción proyectada.
Este fuerte avance responde al salto productivo del maíz temprano y a un contexto internacional que empieza a jugar a favor: el hemisferio norte anticipa una menor área sembrada por costos y rotaciones, lo que podría sostener la demanda global.
Sin embargo, la abundancia también tiene efectos colaterales. El volumen récord de grano disponible genera presión sobre los precios, especialmente en el mercado físico, donde el factor logístico y la capacidad de almacenamiento se vuelven determinantes.
Un cambio en la composición de los stocks
El escenario actual muestra un cambio estructural en la composición de las existencias agrícolas. Al 1° de abril, los stocks totales de granos alcanzan 38,3 Mt, cerca de máximos históricos.
Pero a diferencia de otros años, el protagonismo ya no es de la soja. La oleaginosa registra apenas 4,6 Mt, muy por debajo de campañas anteriores.
La diferencia se explica por:
- +5,6 Mt de maíz
- +2,4 Mt de trigo
- +2 Mt de girasol
Este cambio refleja una campaña con mayor peso de los cereales y menor disponibilidad relativa de soja, un dato clave para entender la dinámica de precios.
Soja 2025/26: menos oferta y precios en retroceso
La campaña de soja comienza a tomar ritmo, aunque con señales mixtas. La producción se proyecta en 48 Mt, con una caída del área sembrada del 8,7%, parcialmente compensada por mejores rindes.
El problema está en el arranque: los stocks iniciales son los más bajos en una década (exceptuando años de sequía), lo que lleva la oferta total a 52 Mt, un 8% por debajo del promedio histórico.
A esto se suma un fuerte retraso en la cosecha. En la zona núcleo, apenas se avanzó un 2%, muy lejos del promedio habitual del 50%, debido a lluvias persistentes que complican las labores.
En el plano comercial, la actividad se aceleró con la llegada de la cosecha:
- En las últimas seis semanas se negociaron 6,1 Mt
- Representa el 13% de la producción esperada
- Es el ritmo más rápido de la última década
Pero el dato clave pasa por los precios:
la soja sufrió una caída del 9% en dólares, pasando de US$ 350/t a US$ 319/t en apenas diez ruedas.
La debilidad de las cotizaciones se refleja en la estrategia comercial:
- 80% de las operaciones son “a fijar”
- Cerca de 5 Mt se vendieron sin precio cerrado
El aceite de soja, clave en la formación de precios
En medio de la presión bajista, el aceite de soja emerge como el principal sostén del mercado.
El precio FOB argentino promedia US$ 1.258/t, con una suba superior a US$ 150 en lo que va del año (+14%), ubicándose entre los valores más altos de los últimos 15 años.
Este rally impacta directamente en la industria:
- El valor de venta promedio pasó de US$ 461/t a US$ 502/t
- El aceite explica casi el 50% del precio industrial de la soja
La contracara es la volatilidad. La fuerte dependencia del aceite deja al mercado expuesto a los movimientos internacionales.
Biocombustibles: el factor global que puede cambiar el escenario
El contexto internacional suma un componente clave: la energía. El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente tensionó el abastecimiento global y elevó los precios energéticos.
Como respuesta, varios países avanzan en mayores cortes de biocombustibles:
- Indonesia proyecta subir de B40 a B50
- Malasia sigue la misma línea
- Estados Unidos y Brasil también impulsan mayores mezclas
Este fenómeno podría tener un impacto directo sobre los aceites vegetales, aumentando el consumo interno en países productores y reduciendo la oferta exportable.
El antecedente del aceite de palma —con precios impulsados por la demanda energética— refuerza la expectativa de un mercado más ajustado.
Qué mirar hacia adelante
El mercado de granos entra en una etapa de alta sensibilidad, donde confluyen factores locales e internacionales:
- Oferta récord de maíz, con presión bajista en el corto plazo
- Menor disponibilidad de soja, pero con precios debilitados
- Aceite como sostén clave, atado a la energía global
- Biocombustibles en expansión, que pueden redefinir la demanda
En este contexto, la logística, el almacenamiento y la estrategia comercial serán determinantes para capturar valor en una campaña que ya muestra volatilidad y cambios estructurales.
